Cómo colgar una lona publicitaria: ojales y consejos de instalación

Una lona bien impresa puede quedarse en nada si el colgado falla el primer día de viento. Nos lo habéis contado más de una vez: la lona está perfecta, el diseño ha quedado genial, pero se rasga por una esquina o se hincha como una vela y tira de los ojales hasta arrancarlos. La buena noticia es que casi siempre se puede evitar con un colgado bien pensado.

Aquí te contamos, con calma y sin tecnicismos raros, cómo colocar los ojales, qué distancia dejar entre ellos, qué herramientas necesitas y los fallos más típicos que hacen que una lona dure dos días en vez de toda la campaña.

Qué son los ojales y por qué son la clave de todo

Los ojales son esos anillos metálicos (o de plástico reforzado) que se colocan perforando la lona en los puntos donde va a ir sujeta. Sirven para repartir la tensión y evitar que el material se rasgue al atar cuerdas, bridas o ganchos directamente sobre él. Sin ojales, cualquier atadura acaba concentrando toda la fuerza en un solo punto de tela, y ahí es donde se abre un agujero en cuanto sopla algo de aire.

En nuestras lonas frontlit de 510 g puedes elegir dónde quieres los ojales: solo en las esquinas, si la vas a tensar en un marco o estructura rígida, o en todo el perímetro, si necesitas más puntos de anclaje porque la superficie es grande o el viento en esa zona suele ser fuerte. La decisión depende sobre todo de dónde y cómo la vas a colgar.

Ojales en las esquinas o en todo el perímetro: cómo elegir

  • Solo esquinas: ideal para lonas pequeñas o medianas que se fijan sobre un marco, vallas rígidas o estructuras tipo photocall, donde la propia estructura ya sujeta el resto de la tela.
  • Perímetro completo: recomendable para fachadas, vallas de obra, eventos al aire libre o cualquier instalación donde la lona quede expuesta al viento sin un marco que la sujete entera.
  • Superficies grandes: cuantos más metros cuadrados, más superficie coge el viento, así que más ojales necesitarás para repartir esa fuerza.

Una regla que solemos dar en el equipo: si dudas entre esquinas o perímetro completo, y la lona va a estar expuesta a la intemperie más de unos días, mejor pide el perímetro completo. Cuesta menos disgustos que reponer una lona rota a mitad de campaña.

Distancia recomendada entre ojales

No hay una única cifra válida para todos los casos, porque depende del tamaño de la lona, de si va sobre marco o suelta, y de cuánto viento suele hacer en el lugar donde la vas a instalar. Lo que sí podemos decirte es el criterio: cuanto más viento y más superficie libre (sin marco detrás), más juntos deben ir los ojales para que ningún tramo de lona quede sin sujeción y empiece a ondear.

Cuando pidas tu lona a medida, indícanos el ancho exacto (hasta 158 cm) y coméntanos dónde y cómo va a colgar: así podemos ayudarte a decidir si te conviene el perímetro completo y con qué reparto de ojales, en lugar de dejarlo a ojo.

Herramientas y materiales para un colgado seguro

  • Cuerda o cabo resistente a la intemperie (nailon o polipropileno), mejor que cuerdas finas que cortan con la tensión.
  • Bridas de exterior o mosquetones, si el punto de anclaje lo permite y quieres un montaje más rápido.
  • Ganchos o cáncamos atornillados a la pared, valla o estructura, según la superficie donde vayas a fijar la lona.
  • Listones o barras rígidas en los laterales, útiles para tensar lonas grandes y que no formen bolsas de aire.
  • Nivel y metro, para que quede recta y bien repartida la tensión en todos los puntos.

La herramienta más importante, en realidad, no es ninguna de estas: es la paciencia de tensar bien cada punto antes de dar por terminada la instalación. Una lona floja es la que más sufre con el viento.

Errores comunes que rompen la lona con el viento

Atar sin dejar ningún margen de holgura

Una lona completamente tensa, sin ni un poco de juego, no tiene forma de ceder cuando llega una racha fuerte. Ese esfuerzo se lo lleva el punto más débil, normalmente un ojal, y ahí se rasga. Dejar un mínimo de holgura permite que la lona respire con el viento en vez de resistirlo a la fuerza.

Muy pocos puntos de anclaje

Colgar una lona grande solo por las cuatro esquinas, cuando la superficie es amplia y no hay marco detrás, hace que el centro se hinche como un globo. Ahí es donde el material sufre más tensión. Por eso, en lonas grandes o expuestas, el perímetro completo suele salir mucho más rentable a la larga.

Usar cuerdas o bridas demasiado finas

Una cuerda fina puede aguantar el peso, pero con viento fuerte corta el ojal como si fuera un cuchillo. Merece la pena invertir en cabo de un grosor razonable y en bridas o mosquetones pensados para exterior.

No revisar la instalación después de la primera racha fuerte

El viento y la lluvia aflojan nudos y desgastan puntos de sujeción con el tiempo. Una revisión rápida cada cierto tiempo, sobre todo tras un día de mucho viento, evita sustos y alarga muchísimo la vida de la lona.

Dónde suelen ir estas lonas y qué tener en cuenta

Nuestras lonas frontlit de 510 g están pensadas precisamente para aguantar sol, lluvia y viento sin perder color, así que son una buena opción para fachadas, vallas publicitarias, obras, ferias, eventos deportivos y fiestas. Pero el material aguanta lo que aguanta el colgado: si los ojales están bien pensados y la instalación es correcta, la lona te va a durar mucho más tiempo con buen aspecto.

Antes de encargar tu lona

Piensa un momento en dónde va a estar colgada, qué tipo de superficie tiene detrás y si suele hacer viento en esa zona. Con esa información, elegir entre ojales en las esquinas o en todo el perímetro es mucho más sencillo. Si tienes dudas sobre la medida o sobre cuántos ojales necesitas, indícanoslo al hacer el pedido: el ancho lo ajustamos hasta 158 cm y te ayudamos a decidir la distribución más adecuada para tu instalación.

Sobre el coste final, este depende de factores como el tamaño, la cantidad de ojales y otros acabados que elijas: para ver el precio exacto al momento, lo mejor es que uses el configurador de la web, donde vas ajustando cada opción y ves el resultado al instante.

Lista tu lona, cuélgala bien

Una lona publicitaria bien hecha merece un colgado a la altura: ojales en el sitio correcto, buena distancia entre ellos y un montaje sin prisas. Si nos cuentas dónde va a ir la tuya, te ayudamos a decidir la configuración de ojales más adecuada. Entra en la página de la lona publicitaria personalizada, indica tu medida, sube tu diseño y en un rato tienes el mockup listo para confirmar.

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